Para ingresar a la orden masónica se requiere que el postulante sea un hombre libre, de buenas costumbres y de sólidos principios morales y éticos.

La Masonería, busca el perfeccionamiento moral de cada ser humano (la autoconstrucción) y el reencuentro consigo mismo (Conocerse a si mismo). Cualquier hombre sobre la edad de 25 años puede unirse independientemente del grupo étnico, nacionalidad, opiniones políticas, situación económica o creencias religiosas. Sólo se requiere que sea un hombre libre, de buenas costumbres, que acepte la existencia de un principio creador, al cual la Masonería denomina Gran Arquitecto del Universo, y que se sienta atraído por los ideales fundamentales de la Masonería: Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Los estudiantes universitarios mayores de 18 años pueden unirse a la Asociación de Jóvenes Esperanza a la Fraternidad AJEF, organización fraternal paramasónica que tiene como objetivo la guía de jóvenes a través de enseñanzas ético-morales que los fundamenten como líderes y ciudadanos ejemplares en la sociedad.

Convertirse en un masón es un viaje de toda la vida: desde iniciarse como aprendiz, instruirse como compañero, hasta convertirse en un maestro masón. Los tres grados están marcados por una Ceremonia Solemne y representan tres etapas del desarrollo personal. No hay, para los masones, un significado único de estos tres grados; conforme un masón va trabajando en cada uno de los grados, interpretará estos en función de su desarrollo personal, y su única obligación será cumplir con las normas de la logia para la que trabaja. Todos los grados tienen una estructura simbólica común y una serie de arquetipos universales que le servirán a todo masón para encontrarse a si mismo y sus propias respuestas a las preguntas filosóficas de la vida: ¿De dónde vengo? ¿Quién soy? ¿Cuál es el propósito de estar vivo en este planeta Tierra?.

Los tres grados de la masonería
Los tres grados de la masonería son:

Aprendiz
Es el primer grado, el de los iniciados, con el que una persona se vuelve masón; en este grado el masón se enfrenta consigo mismo y debe de superarse, empezando a controlar sus pasiones (los 5 sentidos).

Compañero
Es un grado intermedio, donde el masón se dedica a aprender, a conocerse a si mismo; a conocer su sexto sentido: la intuición, que le guiará hacia el mundo interior. En este grado el masón ve como el mundo exterior lo percibe y aprende a percibir el mundo interior.

Maestro
Es el tercer grado, en el cual se requiere que el masón participe en la mayor parte de los aspectos de la logia y de la Masonería. En este Grado el masón es enfrentado con la realidad de la muerte, se enfrenta con la inmortalidad del alma, la vida eterna y busca conocer su esencia vital y conectarse con el principio creador.

¿Cómo ingreso a la Masonería?

Si no conoce a un masón que sea miembro activo, quien pueda presentarle en una Logia Regular, haga clic en Contacto, en el menú principal, y envíenos sus datos personales para invitarle a una charla introductoria.

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”.